En un laboratorio de la Universidad del Valle (Univalle), el agua turbia se vuelve transparente en sus vasos de cristal, tras agitar un nuevo material a una base vegetal, gracias a la colaboración entre investigadores y Biomonty SAS, empresa ubicada en Cali, Colombia.
Según un reporte del gobierno colombiano en 2021, más de 60 municipios del país tienen una infraestructura pública de acueducto que cubre menos del 15% de su población.
La gran mayoría de los procesos convencionales para purificar el agua involucran sales de aluminio y hierro, que actúan en el proceso de coagulación-floculación y favorecen la formación de flocs para separar los contaminantes en el agua.
“El problema más grave de las sales convencionales es el lodo con altos niveles de aluminio que tiene efectos perjudiciales a la salud humana”, dijo la profesora Adriana Niño Vargas asociada a la Escuela de Ingeniería Química de la Facultad de Ingeniería de Univalle.
La profesora Niño explicó que para evitar efectos al ambiente, investigadores de la Facultad de Ingeniería desarrollan coagulantes con base vegetal (biocoagulantes), específicamente de moringa y sábila, dos cultivos ya presentes en Colombia.
Foto: Los resultados de un ensayo de biocoagulante (atrás) con la materia prima de sábila (mano izquierda) y moringa (centro y mano derecha).Crédito: Andrew James/NCC-FI UnivalleLa Investigación
La profesora Niño y sus colaboradores dentro del Grupo de Investigación en Procesos Avanzados para Tratamientos Biológicos y Químicos (GAOX) hicieron pruebas con varios biocoagulantes y llegaron a una mezcla con base de moringa(un pequeño árbol originario de Asia tropical) y la sábila (una suculenta originaria de áfrica y oriente medio).
En 2017, la producción de sábila en el departamento de Valle del Cauca, cubre 227 hectáreas con una producción de 3.225 toneladas métricas; y la producción de moringa en el mismo departamento con 313 hectáreas y 3.258 toneladas métricas en 2016.
En el laboratorio, la profesora Niño mostró que la moringa se procesa hasta llegar a polvo y la sábila hasta líquido para que funcionen como biocoagulantes.
Ella también explicó que los materiales tienen muchas ventajas: los lodos generados en el tratamiento de aguas con los biocoagulantes no contienen aluminio y también pueden ser aprovechados en la agricultura como fertilizante.
“Todo está funcionando muy bien en el laboratorio y estamos trabajando para que los costos sean similares a las sales de aluminio”, dijo la profesora Niño y añadió que dado que los biocoagulantes son nuevos, no hay una cadena de suministros establecidas para adquirir la sábila y moringa a escala.
Alejandro Quintero Velez, un Joven investigador de Biomonty S.A.S en convenio con la Universidad del Valle para el proyecto, explicó que se siente feliz porque el proyecto está logrando descubrimientos académicos y beneficiando a la comunidad a la misma vez.
“Esperamos que a través del proyecto, el agua potable pueda llegar a lugares en Colombia que hoy en día no tienen acceso a ello”, dijo Quintero.
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Gráfico: Este es el modelo CAD del sistema portatil de tratamiento de agua que usa biocoagulantes. Crédito: Biomonty SAS
Colaboración con la industria
Alrededor del mundo, hay pocas compañías que han comercializado biocoagulantes para el tratamiento de agua.
“El problema de los investigadores es que podemos desarrollar algo que funciona en el laboratorio pero no es útil si no podemos comercializarlo a un precio competitivo” dijo la profesora Niño.
Para que las comunidades puedan beneficiarse de este trabajo, los investigadores están trabajando con una compañía caleña que ya están desarrollando una planta móvil de tratamiento de aguas para uso en áreas rurales.
Diego Alejandro Nuñez Vallejos, un ingeniero mecatrónico y el gerente de Biomonty SAS explicó que durante la trayectoria de la compañía en el sector de saneamiento básico, han identificado que el desarrollo de este producto podría reducir los costos de disposición de lodos con contenido de aluminio.
Nuñez comentó que Biomonty SAS ganó una convocatoria del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación “Convocatoria Senainnova para el Fomento a la Innovación y desarrollo Tecnológico “por la reactivación del País” 2022 - área estratégica bioeconomía” para el apoyo de proyectos basados en biomasa y sistemas portátiles de tratamiento de aguas.
Una vez ganada la convocatoria, se acercaron a varias instituciones de educación superior de Cali y eligieron trabajar con la profesora Niño.
“Nosotros como industria detectamos las necesidades del sector al que pertenecemos y nos apoyamos en el sector académico para dar una solución robusta a esos requerimientos”, manifestó Nuñez, y agregó que de este modo es una colaboración transversal.
Si le interesa contactar al investigador o conocer más sobre el proyecto, escriba a la Oficina de Comunicaciones Facultad de Ingeniería: comunicaingenieria(arroba)correounivalle.edu.co
Foto de la portada: La profesora Adriana Niño Vargas asociada a la Escuela de Ingeniería Química de la Facultad de Ingeniería de Univalle. Crédito: Alexander Bejarano/NCC-FI/Univalle
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