El esfuerzo que mueve el alma: estudiantes de la Facultad de Ingeniería rumbo a los juegos nacionales de ASCUN 2024 en Salsa y Bachata

Foto: Grupo de la Selección de Salsa y Bachata de la Universidad del Valle durante la competencia para la clasificación nacional. Créditos: Área de Cultura de la Universidad del Valle

La pasión y el sacrificio son una constante en las vidas de estudiantes de la Facultad de Ingeniería que, además de cumplir con las demandas académicas de sus programas, representan a la Universidad del Valle en la selección de Salsa y Bachata. Tras un arduo proceso que incluyó largas jornadas de entrenamiento y presentaciones en las competencias regionales, estos jóvenes han ganado su pase a los juegos nacionales de ASCUN 2024, donde competirán contra las mejores universidades del país.

Disciplina y sacrificio

David Díaz Velasco, estudiante de Ingeniería Eléctrica en séptimo semestre, describe la danza como una fuente de energía que nutre su vida: "Lo principal es la disciplina, porque es un reto llevar una carrera y al mismo tiempo estar en la selección. Es una cuestión de saber organizarse y tener claro que haces esto porque te apasiona". Sus palabras reflejan la realidad de muchos estudiantes que deben encontrar el equilibrio entre sus estudios y la danza, una tarea nada sencilla pero que, como él afirma, "al final del día vale la pena".

Por su parte, Andrés Felipe Sandoval Zamora, quien cursa Ingeniería Mecánica, también señala los desafíos de esta dualidad. "Es un balance que aún no logro comprender del todo, pero sí me ha permitido ver el mundo desde diferentes perspectivas", afirma. Andrés es monitor de la selección, lo que le permite no solo entrenar, sino también ayudar en la construcción coreográfica del grupo. "A veces toca trasnocharse, ya sea ensayando o haciendo trabajos, pero es parte de la dinámica", comenta Juan Sebastián García, estudiante de Ingeniería Agrícola, enfatizando cómo, pese a las dificultades, siempre se busca un equilibrio.

El apoyo de la Universidad

El respaldo de la Universidad del Valle ha sido un elemento clave para estos estudiantes. David resalta el aporte del Área de Cultura, que brinda espacios y financia a los profesores que guían el crecimiento artístico de los estudiantes. "Ellos financian a los profesores que nos enseñan, ya sea desde cero o a niveles más avanzados, lo que es algo que no todos tienen", afirma con gratitud. Este tipo de apoyo permite que incluso aquellos que no tuvieron la oportunidad de tomar clases de danza en su infancia, como en su caso, puedan hacerlo ahora.

Valeria Ceballos Yusti, de Ingeniería Química, también destaca el valor de la comprensión que la Universidad y la Facultad han mostrado cuando el calendario académico se cruza con los ensayos o competencias. "La Universidad y la Facultad han sido comprensivas. Si necesitamos presentar una excusa, nos apoyan y entienden que esto es un proceso que requiere tiempo", afirma.

Una familia en movimiento

Además de la disciplina y el esfuerzo, el ambiente en la selección de Salsa y Bachata se caracteriza por la camaradería y el compañerismo. Katherine Mosquera Ramírez, estudiante de segundo semestre de Ingeniería Química, recuerda la calidez que encontró al unirse al grupo: "Lo que más me gusta es que todos son muy tranquilos, se siente como una familia". En este espacio, donde el ego no tiene cabida, cada integrante comparte sus conocimientos, permitiendo que todos crezcan juntos.

Con las expectativas altas y los nervios presentes, estos jóvenes ahora se preparan para el reto que representan los juegos nacionales. Pero más allá del resultado final, lo que realmente les motiva es el proceso. "Más que ganar, lo importante para nosotros es disfrutar del proceso. Siempre nos han dicho que simplemente estar en este proceso ya es una victoria", expresa Juan Sebastián García.

Un mensaje de inspiración

Estos estudiantes son solo una pequeña muestra de la diversidad de talentos que existen en la Facultad de Ingeniería. Con dedicación y disciplina, han demostrado que es posible sobresalir tanto en lo académico como en lo artístico. En palabras de David, "Es importante nutrir la mente, el cuerpo y el alma. Está bien que estudies una carrera tan demandante como Ingeniería, pero también es necesario encontrar momentos para hacer cosas que te llenen el alma".

Ahora, con la mirada puesta en los juegos nacionales, estos jóvenes representan con orgullo no solo a su Facultad, sino también a toda la Universidad del Valle. ¡Les deseamos éxito en esta nueva etapa y, sobre todo, que disfruten del camino!


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