Innovación sin fronteras: el talento univalluno que desarrolla tecnología de impacto global en Dinamarca

En 2021, Diego trabajó para Cloud Factory, partner de Microsoft en Dinamarca. Suministrada por Diego Ruiz. 

Desde hace seis años, Diego Alexander Ruiz Melecio, tecnólogo en Electrónica egresado de la Universidad del Valle, construye su camino profesional en Dinamarca, donde trabaja con empresas líderes en innovación tecnológica, desarrollando prototipos y software, aportando a soluciones de impacto global.

De Tuluá para el mundo

Diego Alexander nació en Tuluá, Valle del Cauca, en 1986, en el seno de una familia humilde. Desde niño mostró una profunda curiosidad por la ciencia y la tecnología: desarmar, entender y mejorar los dispositivos que tenía a su alcance era un impulso natural.

Esa inquietud lo llevó, en 2010, a ingresar a la seccional Tuluá de la Universidad del Valle para estudiar Tecnología en Electrónica, una decisión que marcaría el rumbo de su vida profesional.

“Siempre he tenido muchas ideas relacionadas con las tecnologías, cosas que quería crear o mejorar. Entonces pensé: necesito estudiar algo que me permita volver esas ideas realidad”, explica Diego, quien durante su juventud también contempló la posibilidad de ser beisbolista profesional.

Diego durante una visita académica a la seccional Tuluá de la Universidad del Valle. Suministrada por Diego Ruiz.

Su paso por Univalle estuvo marcado por el esfuerzo. Mientras cursaba sus estudios, trabajaba en una fábrica de muebles en jornadas que comenzaban a las seis de la mañana y terminaban a las seis de la tarde. Luego, sin pausa, asistía a clases.

“Profesores como Héctor García fueron un gran apoyo. Yo salía del trabajo y me iba directo a la universidad. A veces llegaba sin haber comido o sin poder cambiarme, porque no me daba el tiempo. No fue fácil”.

En medio de esa rutina exigente, adquirió conocimientos en programación y sistemas mecatrónicos y embebidos (dispositivos electrónicos integrados a sistemas de mayor complejidad), consolidando una base técnica que le permitió realizar su tesis y que, más adelante, sería clave en su proyección internacional.

“Hice un horno automatizado con piezas recicladas de otros dispositivos. Era algo raro, pero funcionaba muy bien”, recuerda Diego al evocar su trabajo de grado.

De la industria colombiana a pensar en grande

En 2014, Diego Alexander obtuvo su título y comenzó su vida laboral en Colombina, donde realizó principalmente labores de mantenimiento eléctrico y electrónico de la planta.

“Mi plan era ir a Cali a estudiar Ingeniería en Sistemas, pero me salió trabajo y ya no se dio. Empecé en Colombina y ,después, ingresé a Bavaria”.

Entre 2016 y 2019, Diego trabajó en la planta de Bavaria ubicada en Tuluá, Valle del Cauca. Suministrada por Diego Ruiz.

En Bavaria, compañía perteneciente a la multinacional Anheuser-Busch InBev, trabajó durante tres años en el mantenimiento y desarrollo de software. Allí diseñó una plataforma para sistematizar procesos internos, la cual posteriormente fue implementada en todas las plantas de la empresa en el país. Esta experiencia fortaleció su perfil profesional y le brindó mayor confianza para asumir nuevos retos.

“Fue un logro muy grande ver que una herramienta que yo había desarrollado se estaba usando en todo el país. Además, en ese momento, yo veía en la empresa la oportunidad de cumplir mi sueño de emigrar”, señala Diego.

El viaje que cambió el rumbo

Cuando Diego trabajó para Flow Loop, desarrolló una ducha inteligente para la multinacional sueca IKEA. Suministrada por Diego Ruiz.

En 2019, un viaje transformó el proyecto de vida de Diego Alexander. Visitó Dinamarca, donde tenía familiares, y descubrió un entorno que conectó de inmediato con sus aspiraciones.

“Vine de vacaciones a conocer y me encantó. Recuerdo que pensé: yo quiero quedarme aquí, quiero intentarlo”.

Mientras exploraba opciones, encontró una convocatoria de la organización Hack Your Future, que ofrece formación gratuita en desarrollo de software para personas migrantes con barreras de acceso al sistema educativo y laboral danés.

“La encontré cuando estaba dando un paseo por la ciudad. Me informé sobre cómo aplicar y lo intenté”.

Durante dos meses, se dedicó intensamente a estudiar inglés y a reforzar sus conocimientos en programación, con el objetivo de obtener una beca y acceder a un visado temporal de estudio.

“Me enfoqué completamente. Si iba a intentarlo, tenía que hacerlo bien. Afortunadamente, las cosas se me dieron y pude ingresar al programa”.

Esta experiencia fue decisiva no solo por la formación técnica, sino también por la preparación integral que recibió.

“Aprendí más de desarrollo de software y de habilidades profesionales. Es un programa muy completo, pensado para que uno entienda cómo funciona el mundo empresarial acá”, cuenta Diego sobre el proceso formativo, que implicaba hasta treinta horas de estudio semanal.

Tras ocho meses de formación, Diego Alexander consiguió su primer empleo en Dinamarca. Ese fue el punto de partida de una etapa de crecimiento constante, marcada por nuevos retos y escenarios de innovación.

En 2021, se vinculó a Cloud Factory, empresa aliada de Microsoft para la comercialización y mantenimiento de servicios en la nube en Dinamarca. Allí fortaleció su experiencia en desarrollo de software y soporte de plataformas tecnológicas a gran escala.

“Fue una experiencia muy retadora. Trabajé desarrollando software y dando soporte a plataformas en la nube. Eso me permitió entender cómo funcionan los sistemas en entornos empresariales grandes”.

Un año después, ingresó a Flow Loop, empresa danesa dedicada al diseño de prototipos orientados a la gestión eficiente del agua y la energía. Durante dos años y medio, participó en el desarrollo de una ducha inteligente capaz de depurar y reciclar el agua, un prototipo creado por solicitud de la multinacional IKEA.

“Como era un sistema inteligente, necesitaba un software que automatizara todos los procesos, y esa fue mi responsabilidad. Además, por mi experiencia en electrónica, también aporté al desarrollo del hardware”, cuenta con orgullo Diego.

Emprender en tierra nórdica
Logo de AlexNordisk, empresa especializada en el diseño de prototipos electrónicos. Suministrada por Diego Ruiz.

Tras consolidar su trayectoria profesional, en 2025, Diego Alexander decidió dar un paso más: emprender. Así nació AlexNordisk, empresa dedicada al diseño y desarrollo de prototipos electrónicos y sistemas embebidos para distintos tipos de equipos y maquinarias.

El modelo de negocio de AlexNordisk se articula con la cultura empresarial danesa, que promueve la tercerización en las etapas de diseño y desarrollo de los productos, facilitando la colaboración entre pequeñas y grandes compañías.

“Las empresas me buscan cuando necesitan diseñar un dispositivo específico que mejore sus equipos o resuelva un problema puntual. También estoy trabajando en ideas propias; por ejemplo, ahora estoy pensando en un dispositivo médico para monitorear el hígado midiendo enzimas hepáticas en la sangre”.

A través de su empresa, Diego Alexander ya ha colaborado con compañías como Element Metech Technology, la cual es especialista en análisis de materiales y calibración de equipos, y presta servicios a entidades como la NASA.

La oficina de Diego funciona como laboratorio de creación de los prototipos de AlexNordisk. Suministrada por Diego Ruiz.

Orgullo univalluno

Hoy, Diego Alexander no solo ha cumplido su sueño de emigrar; también ha logrado posicionarse en un entorno altamente competitivo, aportando soluciones tecnológicas con impacto social y ambiental. Un logro que, reconoce, se debe en parte a su paso por la Universidad del Valle.

“Quiero agradecerle a la Universidad del Valle porque, sin ella, no estaría donde estoy hoy. No solo por su nivel académico, sino también por su calidad humana. Ojalá se sigan fortaleciendo las sedes regionales, como la de Tuluá, porque allí hay muchas personas talentosas y dispuestas a trabajar por sus sueños”.

Desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, exaltamos a Diego Alexander Ruiz Melecio por su trayectoria, ejemplo de disciplina, visión y compromiso. Nos llena de orgullo que esté alcanzando sus metas y dejando en alto el nombre de nuestro país y de nuestra institución.

¡Felicitaciones, Diego Alexander!

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