Una vida dedicada a Univalle: profesor Juan Manuel Barraza culmina una trayectoria de casi 40 años

Profesor Juan Manuel Barraza frente a la Escuela de Ingeniería Química de la Facultad de Ingeniería.

Después de casi 40 años de trayectoria en la Universidad del Valle, Juan Manuel  Bazarra culmina su periodo de docencia y labor siendo catalogado como emérito vitalicio y dejando huella no solo en la formación de ingenieros químicos, sino también en el fortalecimiento de los programas de posgrado y el desarrollo académico de la Facultad de Ingeniería.

Su historia es la de un docente apasionado por formar, un investigador comprometido con la enseñanza y un administrador que asumió grandes retos institucionales con la convicción de aportar al crecimiento de la universidad pública.

El profesor Juan Manuel Barraza llegó a la Universidad del Valle en 1987 como docente de la entonces estructura académica que posteriormente daría paso a la Escuela de Ingeniería Química. Desde entonces, ha dedicado cerca de cuatro décadas a la formación de ingenieros, la consolidación de programas de posgrado y el desarrollo de procesos académicos y administrativos en la Facultad de Ingeniería.

Ingeniero Químico de la Universidad del Atlántico, realizó estudios de maestría en la Universidad Industrial de Santander y posteriormente obtuvo su doctorado en Ingeniería Química en la Universidad de Nottingham, Inglaterra. Tras culminar sus estudios doctorales regresó a la Universidad del Valle para continuar fortaleciendo la docencia y la investigación en su área de conocimiento.

Entre los aportes que destaca de su trayectoria se encuentra la creación de la Maestría en Ingeniería Química en 1992, uno de los primeros programas de este nivel en el país. Posteriormente participó en el desarrollo del Doctorado en Ingeniería Química, fortaleciendo la oferta de formación avanzada de la Facultad.

Además de su labor docente e investigativa, ocupó diversos cargos administrativos. Fue coordinador del programa de Ingeniería Química, director de la Escuela de Ingeniería Química en distintos periodos y decano de la Facultad de Ingeniería entre 2005 y 2008.

Durante su gestión como decano lideró iniciativas relacionadas con el mejoramiento de la infraestructura de los edificios de ingeniería y la consolidación de diferentes procesos académicos y administrativos. Entre los proyectos que recuerda con mayor satisfacción se encuentran las intervenciones realizadas para solucionar problemas estructurales en varios edificios de la Facultad y los procesos que permitieron fortalecer el funcionamiento del Observatorio Sismológico y Geofísico del Suroccidente Colombiano (OSSO).

En el ámbito investigativo, el profesor Barraza creó el Grupo de Investigación en Ciencia y Tecnología del Carbón, desde donde impulsó proyectos nacionales e internacionales y estableció redes de cooperación con universidades de Colombia, Estados Unidos, Brasil y el Reino Unido.

Como resultado de este trabajo, ha contribuido a la formación de más de 180 ingenieros químicos, más de 40 magísteres y más de 20 doctores. Muchos de sus egresados hoy se desempeñan en la industria, la investigación y la academia, tanto en Colombia como en el exterior.

Recientemente, su trayectoria fue reconocida por MinCiencias con la distinción de Investigador Emérito Vitalicio, uno de los más altos reconocimientos otorgados a investigadores colombianos por sus aportes a la generación de conocimiento y formación de talento humano.

Durante la entrevista, el profesor destacó la importancia de adaptarse a las nuevas tecnologías y aprovechar herramientas como la inteligencia artificial para fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje.

“Como docentes debemos adaptarnos a estos nuevos retos y encontrar la manera de que estas herramientas sean beneficiosas para la formación de los estudiantes”, señaló.

Al hacer un balance de su paso por la Universidad del Valle, Barraza resaltó el papel transformador de la educación pública y la responsabilidad que tienen los docentes en la formación integral de los futuros profesionales.

“Formar es nuestra misión. Ese es el principal aporte que podemos hacer desde la universidad”, afirmó. 

Aunque nació en Barranquilla, asegura sentirse profundamente identificado con Cali y con la Universidad del Valle, institución en la que desarrolló la totalidad de su carrera profesional y construyó gran parte de su proyecto de vida.

Con su retiro, la Facultad de Ingeniería reconoce la trayectoria de un profesor que contribuyó al fortalecimiento de la docencia, la investigación y la gestión académica, dejando un importante aporte para las futuras generaciones de ingenieros y para la Universidad del Valle.

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