Tejiendo redes para el cuidado del agua: investigación propone una nueva mirada para transformar la gestión hídrica en Colombia y el mundo

La cuenca alta del río Meléndez está protegida bajo el esquema de Reserva Forestal Nacional y del Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Tomada de: Sidap Valle del Cauca.

Con el propósito de aportar a la discusión sobre cómo mejorar la gestión del agua, Catalina Trujillo Osorio, candidata a doctora en Ciencias Ambientales por la Universidad del Valle, desarrolló la investigación “Análisis hidrosocial de la cuenca alta del río Meléndez: tejiendo redes para el cuidado del agua y el territorio”, orientada a comprender cómo las relaciones y los valores que la comunidad construye en torno al agua pueden incidir en la seguridad hídrica local.

El estudio cuestiona las limitaciones de los modelos tradicionales de gestión hídrica y propone incorporar factores sociales, culturales y territoriales en la gobernanza del recurso.

La cuenca alta del río Meléndez: un territorio estratégico para Cali

Ubicada en la cordillera Occidental, entre los 3100 y los 1270 m s. n. m., la cuenca alta del río Meléndez constituye un territorio estratégico para Cali. Desde 1941 está protegida como Reserva Forestal Nacional debido a su importancia en la provisión de servicios ecosistémicos fundamentales, especialmente en el suministro de agua para la población caleña. Actualmente, sus afluentes abastecen a más de 500.000 personas.

Una relevancia hídrica estrechamente ligada a las dinámicas sociales de la población del territorio (compuesta por indígenas, colonos y campesinos), que ha construido una red orientada a la conservación del entorno y del agua. Estas articulaciones comunitarias han dado lugar a prácticas fundamentales para preservar los afluentes de la cuenca y garantizar las condiciones necesarias para el abastecimiento hídrico de la ciudad.

Precisamente, comprender esas relaciones y dinámicas sociales construidas alrededor del cuidado del agua fue el foco de la investigación desarrollada por Trujillo, con el apoyo de Miguel Ricardo Peña Varón, docente del Instituto Cinara de Univalle.

“Me interesé por ese territorio porque allí conviven poblaciones muy diversas, con maneras distintas de vincularse con el agua y de entender la seguridad hídrica. Aun así, durante los últimos 20 años, los diferentes actores han logrado articularse para cuidar el agua a través de procesos de capacitación, organización y coordinación”, explicó la investigadora.

El enfoque hidrosocial: comprender el agua más allá de lo técnico

El enfoque hidrosocial reconoce que la gestión y la gobernanza del agua deben incorporar las dinámicas sociales locales propias de cada cuenca. Suministrada por la autora.

Para comprender estas dinámicas, Trujillo partió del enfoque hidrosocial, una perspectiva que surge como respuesta a modelos de gestión del agua centrados principalmente en variables técnicas y administrativas (como la disponibilidad, la distribución y la regulación institucional del recurso), los cuales han demostrado ser insuficientes para abordar la complejidad de los territorios.

Desde este enfoque interdisciplinario, el agua no se entiende únicamente como un recurso natural, sino también como parte de una red de relaciones sociales, históricas, políticas, económicas, culturales y ecológicas. Las formas en que una comunidad usa, gestiona y comprende el recurso hídrico transforman el territorio y los ecosistemas; al mismo tiempo, las dinámicas del agua influyen en la organización social, las prácticas culturales, el desarrollo urbano y otros aspectos de la vida de las comunidades.

“La gestión del agua también depende de los vínculos que construyen los actores, de la historia del territorio y de las formas en que cada comunidad comprende el agua. Si se concibe como un recurso para generar riqueza económica, la lógica de gestión tenderá a ser mercantil. En cambio, si se reconoce como un elemento esencial para la vida, las decisiones y las prácticas alrededor de su cuidado serán distintas”, señaló Trujillo, quien además es economista y magíster en Estudios Amazónicos.

Así, la investigación se centró en un análisis hidrosocial de la cuenca alta del río Meléndez a partir de tres aspectos principales:
  • La reconstrucción histórica del territorio, con énfasis en los procesos asociados a la relación de la población con el agua.
  • La identificación de los actores que actualmente participan en la gestión y uso del recurso (comunidades, organizaciones, instituciones y demás sectores vinculados a la cuenca), así como de las relaciones que construyen entre sí. 
  • La comprensión de los significados y sentidos asociados al agua y a la seguridad hídrica en el territorio.
Todo ello con el propósito de comprender cómo esta red hidrosocial incide en la configuración de la gobernanza hídrica local; es decir, en la toma de decisiones y acciones colectivas relacionadas con la conservación, distribución y uso del agua.

Metodología: una investigación construida junto a la comunidad

Catalina Trujillo Osorio (a la izquierda) contó con el apoyo de Liliana Castro (a la derecha), líder del Mercado de la Montaña, durante la investigación. Suministrada por la autora.

Para el desarrollo de la investigación, Trujillo implementó una metodología mixta y participativa. Mixta, porque combinó métodos cualitativos y cuantitativos de recolección y análisis de información; y participativa, porque reconoció los saberes y conocimientos de la comunidad en la construcción de la caracterización hidrosocial del territorio.

En este sentido, el estudio integró una amplia revisión documental con cerca de un año de trabajo de campo; que incluyó recorridos por la cuenca, talleres y ejercicios de participación comunitaria, entrevistas y la aplicación de diversas técnicas estadísticas.

Este proceso permitió identificar las principales transformaciones históricas del territorio, los actores involucrados en la gestión del agua, las dinámicas de cooperación existentes y los valores que orientan el manejo del recurso hídrico.

Una red hidrosocial en la cuenca alta del río Meléndez

Entre los principales logros de la investigación se encuentra la construcción, junto con la comunidad, de una línea de tiempo sobre el desarrollo del territorio, en la que se identificaron hitos históricos vinculados con el agua y distintos periodos marcados por transformaciones en las relaciones de los actores con el recurso hídrico.

“Por ejemplo, encontramos que la historia reciente del territorio comenzó en 1880, con la construcción de la Casa del Alemán. A partir de ahí empezó la explotación de madera, fauna y carbón, lo que transformó completamente el uso y las dinámicas de la cuenca. También identificamos que desde 2010 comenzó un cambio de paradigma, cuando la comunidad empezó a construir una relación distinta con el agua”.

El estudio también permitió identificar 32 tipos de actores en el territorio, entre grupos sociales, organizaciones comunitarias y representantes del sector productivo y otros gremios, que participan tanto en el uso como en la conservación del entorno y del recurso hídrico.

“Identificamos que entre los actores se construyen relaciones de poder basadas en el cuidado y la protección del agua, y de ahí emergen discursos alternativos sobre gobernanza y seguridad hídrica”.

De esta manera, se configura una red hidrosocial orientada al cuidado y la conservación del agua, sustentada no solo en la gestión institucional formal, sino también en la articulación comunitaria y los saberes locales.

“Eso ha tenido resultados muy concretos. La cuenca ha mostrado una recuperación importante de las coberturas vegetales, pasando de pastizales a bosques en recuperación. Además, el caudal se ha mantenido incluso en los periodos más secos, mientras que en otros ríos ha disminuido”, destacó Trujillo.

Nuevas formas de pensar la seguridad hídrica

Catalina Trujillo Osorio durante el trabajo de campo de la investigación. Suministrada por la autora.

El principal aporte de esta investigación es que evidencia la necesidad de ampliar la manera en que tradicionalmente se entienden la gestión y la gobernanza hídrica. En este sentido, propone que, en lugar de abordarlas exclusivamente desde enfoques técnicos y regulatorios, se incorporen las dinámicas sociales y territoriales que configuran cada cuenca.

“A nivel local, esta investigación visibiliza los esfuerzos colectivos de la comunidad de la cuenca alta del río Meléndez para construir redes de cuidado del agua. Son experiencias que podrían replicarse en otros territorios y contribuir a formas de gobernanza más legítimas, con mejores resultados en la protección del recurso”.

Además, el estudio demostró que es equivocado pensar que la seguridad hídrica puede definirse de manera uniforme para todos los territorios, y plantea que esta debe construirse a partir de las realidades, los valores y las perspectivas de quienes habitan y gestionan cada cuenca.

“También evidencia que el agua trasciende su materialidad como recurso y se constituye en un actor con agencia dentro de las dinámicas territoriales, lo que plantea la necesidad de incorporar visiones más flexibles e integrales del agua en las políticas públicas”.

Como proyección, Trujillo plantea desarrollar un indicador hidrosocial de seguridad hídrica que permita caracterizar las relaciones y los valores construidos en torno al recurso hídrico en las comunidades.

“Podríamos tener una especie de semáforo que nos muestre hacia dónde conducen las relaciones que construimos en torno al agua. Un indicador de este tipo permitiría orientar la gestión y la gobernanza de otra manera, planteando acciones puntuales en cada territorio enfocadas en fortalecer las relaciones necesarias para mejorar el manejo del agua”, concluyó la investigadora.

Con esta investigación, Catalina Trujillo Osorio aporta al fortalecimiento del debate sobre la gestión, la gobernanza y la seguridad hídrica en Colombia y el mundo, al demostrar que el manejo del agua no puede entenderse únicamente desde dimensiones técnicas y administrativas, sino también desde las dinámicas históricas, sociales y comunitarias que configuran las redes hidrosociales. Se trata de un trabajo que integra la ingeniería y el análisis social para contribuir a la comprensión y protección de uno de los recursos más importantes para la vida y las sociedades humanas.

Comentarios