Cinco décadas después, la promoción de 1976 de Ingeniería Química volvió a encontrarse en la Universidad del Valle

Egresados de la promoción 1974 de Ingeniería Química de la Universidad del Valle. Fotos del evento aquí.

El pasado 24 de julio se llevó a cabo la conmemoración de los 50 años de la promoción de 1976 de Ingeniería Química de la Universidad del Valle. En el salón Valle del Cauca, 13 egresados se reencontraron, compartieron anécdotas y recibieron un homenaje por parte de la Escuela de Ingeniería Química.

La celebración surgió por iniciativa de los propios egresados, quienes manifestaron su deseo de regresar a la Universidad del Valle para conmemorar cinco décadas de su graduación. La Escuela acogió con entusiasmo la propuesta como una oportunidad para fortalecer los vínculos con sus egresados y reconocer el legado construido durante estos años.

“Fue muy gratificante reencontrarnos con un grupo de egresados que, además de sobresalir por sus altas calidades académicas y humanas, conserva un profundo sentido de pertenencia hacia la Universidad del Valle. Este tipo de encuentros nos recuerdan que la formación universitaria trasciende las aulas”, destacó Howard Diego Ramírez Malule, director de la Escuela de Ingeniería Química.

Durante la jornada, el profesor Ramírez presentó un recuento de las principales transformaciones y logros de la Escuela durante los últimos 50 años, así como de los retos que enfrenta de cara al futuro.


Uno de los momentos más significativos fue la intervención de Gilberto Restrepo, quien evocó recuerdos y experiencias compartidas con sus compañeros a lo largo de estas cinco décadas.

“Llegar a los 50 años realmente se volvió algo increíble para nosotros. El hecho de haber cumplido esa etapa creó en mí ese deseo de volver a vivir la experiencia de la universidad. Yo amo a mi universidad, porque aquí hice el pregrado, el posgrado y viví muchas experiencias que marcaron mi vida”, expresó Restrepo, representante de la promoción.

Los egresados también compartieron sus historias a través de un video que repasó sus trayectorias profesionales y personales, destacando el impacto de su paso por la Universidad del Valle.


Para Restrepo, el encuentro fue una oportunidad para agradecer a la institución por el papel que desempeñó en su formación y recordar las experiencias vividas durante sus años como estudiantes.

“Es un sentimiento de gratitud inmenso. No solamente por el espacio físico, sino por todo lo que representa haber compartido esos años de vida como estudiantes, en lo académico, lo deportivo y lo social”.

Como parte de la conmemoración, la Escuela de Ingeniería Química entregó un reconocimiento a cada uno de los egresados asistentes por su trayectoria profesional y sus aportes al desarrollo de la ingeniería, la industria y la sociedad: 
  • Ricaurte Vergara
  • Robertulio Aguado
  • Adriano Andrade
  • Alberto González
  • Angélica Tovar
  • Carlos Mercado
  • Daniel Sánchez
  • Gustavo Méndez
  • Elsy Gómez
  • Gilberto Restrepo
  • Hernán Rebolledo
  • Martha Uribe
  • Patricia Borda
También se rindió un homenaje póstumo a Eduardo Valdez y Gonzalo Mazuera.

El encuentro reafirmó además la importancia de mantener el vínculo entre los egresados y las nuevas generaciones de estudiantes. Desde la Escuela se destacó el valor de las experiencias de quienes han desarrollado sus trayectorias en distintos ámbitos profesionales y que hoy pueden convertirse en referentes para los futuros ingenieros químicos.

“Después de cincuenta años mantienen una amistad sincera, un profundo respeto mutuo y un vínculo permanente con su Escuela y con la Universidad. Su legado constituye un motivo de orgullo para nuestra Escuela y una fuente de inspiración para las nuevas generaciones de ingenieras e ingenieros químicos”, señaló el profesor Ramírez.


A las nuevas generaciones, Gilberto Restrepo les dejó un mensaje: “Aprendan a amar esta institución, que la disfruten plenamente y que mantengan ese vínculo con la Universidad, porque es el lugar donde uno crece desde todo punto de vista”.

El encuentro concluyó con un brindis por cinco décadas de amistad y por el vínculo que los egresados mantienen con una institución que, como expresaron durante la jornada, continúa siendo parte esencial de sus vidas.

Comentarios