Ideas de estudiantes de Ingeniería Agrícola se enfocan en dar soluciones a las necesidades de pequeños y medianos agricultores
Conocer los diferentes ámbitos laborales durante la formación puede ser, en ocasiones, una tarea compleja para los y las estudiantes. Por ello, la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle cuenta con el curso de segundo semestre denominado: Taller de Ingeniería II, que surgió a partir de las reformas curriculares implementadas en los programas de pregrado (Leer sobre la Reforma Curricular de Ingeniería Agrícola: clic aquí). Lo anterior, con el fin de que desde los primeros semestres pudiesen enfrentarse a conocer las dinámicas propias de su ejercicio profesional.
En el caso del Programa Académico de Ingeniería Agrícola, el taller brinda herramientas para que estudiantes comprendan los diversos campos laborales en los cuales tienen incidencia como ingenieros agrícolas. Así mismo, la metodología del curso planteó la conformación de grupos de trabajo, con el reto de crear juntos un emprendimiento relacionado con el sector de la agricultura. A lo largo del curso pasaron por etapas como: la investigación, la ideación, la formulación y la presentación de la idea desarrollada a expertos.
Al final de esta primera versión se eligieron tres ideas: dos estaban enfocadas en el café y una relacionada con la pedagogía basada en el extensionismo.
"No había conocido a profundidad la carrera. Con este ejercicio ya conozco lo que hace un Ingeniero Agrícola", contó Santiago Humberto, estudiante de Ingeniería Agrícola y uno de los creadores de Culticafé Nariño.
Esta materia es la continuación del Taller de Ingeniería I, que se enseña en primer semestre. No obstante, está centrada en que estudiantes conozcan en qué se pueden desarrollar como profesionales desde un enfoque práctico y vivencial. Así lo manifiesta una de las docentes, quien asegura que "el curso les permite de forma muy rápida entender su profesión y conocer las necesidades del sector agrícola", dijo la profesora Sandra Milena Barona Ramírez de la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente.
Uno de los grandes objetivos de la asignatura fue lograr que los y las estudiantes, más allá de la identificación de problemas, pensaran en el proyecto como una idea de emprendimiento. A partir de esta condición, se desarrolló una actividad final para cierre del curso (dictado en el semestre 2023-1) donde los grupos debían hacer una presentación tipo ‘Shark Tank’ que fueron evaluadas por expertos del sector agroempresarial, el profesional Bryan Gaitán parte de la Unidad de Emprendimiento de la Vicedecanatura Académica de la Facultad de Ingeniería y los profesores Andrés Echeverri y Norberto Urrutia Cobo.
Las ideas ganadoras fueron:
Proyecto Culticafé Nariño
Culticafé Nariño es la aplicación creada con el deseo de ayudar en el desarrollo socioeconómico de los caficultores. Todo comenzó por el gusto que tienen sus creadores por este producto. Fue así que en la fase de investigación conocieron que el campesino, en la mayoría de ocasiones, no tiene conocimiento de cuánto invierte y de sus ingresos. Por ello, surgió la solución: una aplicación móvil de fácil manejo que busca eliminar intermediarios, llevar un estado financiero de la producción y, de esta manera, que el caficultor pueda vender a un precio justo (ver prototipo, clic aquí).
"Los caficultores pueden recibir más dinero de lo que el intermediario le paga y así, obtener más ganancias que les permita hacer de su negocio una actividad sostenible", cuenta Santiago Vásquez, integrante del grupo.
Culticafé también piensa en el consumidor. La aplicación tiene la opción de registro para las personas que deseen disfrutar de un café, y así colaborar a los caficultores. A largo plazo, este emprendimiento se proyecta para otros tipos de cultivos y agricultores.
Este proyecto fue desarrollado por: Santiago Vásquez, Zharick Daza, Nelson Popayán y Nicole Flórez.
Asesorías Nala
Este grupo de mujeres también se inspiraron en el café, pero no sólo en el producto final sino en el proceso desde su elaboración hasta que llega a la casa de colombianos(as) e, incluso, fuera del país. De este modo, después de un profundo proceso de exploración, nació Asesorías Nala. El proyecto busca acompañar a los caficultores del norte del Cauca, desde la cosecha hasta la poscosecha, para mantener la calidad del café.
Asesorías Nala se diseñó para brindar acompañamiento desde la logística de suministros de la producción; así como, fortalecer las estrategias de marketing y mercadeo de los campesinos con el propósito de aumentar sus ganancias.
Esta propuesta fue realizado por: Angélica Muñoz Capote, Luz Adiela Rojas, Laura Melissa Larrahondo y Natalia Papamija Medina.
Proyecto Extensionismo Significativo
Otro de los proyectos ganadores fue el de ‘Extensionismo Significativo’. Un modelo pedagógico que busca facilitar la adquisición de conocimientos técnicos sobre procesos agrícolas.
Sobre cómo surge la idea Shary Vera afirma que fue elemental la investigación “nos pusimos a preguntarnos, bueno, qué pasa con el vínculo entre el Ingeniero Agrícola y el agricultor, ¿por qué no hay, por ejemplo, con los ingenieros agrícolas y la comunidad una verdadera comunicación? Investigando nos dimos cuenta que había una deficiencia y por tanto nosotras comenzamos a desarrollar la idea”.
Lo cierto es que, la comunidad rural “sea el eje de la transferencia tecnológica partiendo de sus saberes ancestrales, y a su vez, este sea el fundamento en las dinámicas productivas y de innovación", cuenta Nathalia Urbano. Lo cierto es que, este proyecto permitiría fortalecer las relaciones entre productores, comunidad rural y centros de investigación.
"Extensionismo Significativo", fue presentado además en el Primer Congreso Internacional de Bioeconomía, realizado en Ibagué, Tolima, con la ponencia titulada: "Transferencias tecnológicas agrícolas: un cambio de paradigma basado en el reconocimiento comunitario y el trabajo pedagógico".
Esta idea de emprendimiento fue elaborada por: Nathalia Urbano Torres y Shary Vera Ramírez.
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